Cine vs Internet: La batalla definitiva

En estos estos últimos años hemos visto como las cifras de asistencia al cine se han reducido de una forma bastante catastrófica. Y es que cada vez nos gusta menos ir al cine: no solamente porque los costes se hayan incrementado de una forma radical y porque no siempre tenemos el presupuesto para destinarlo a ello. Si no porque el hecho de ir al cine entraña tener que ver la película con desconocidos que no siempre se comportaran de la forma adecuada. Ahora, ver tv online y en directo, o directamente de una película en nuestra casa, es una opción mucho más tranquila y, además, también podemos estar a la última de las películas que se acaban de salir de estreno.

Lamentablemente, si queremos disfrutar de este tipo de contenido actualizado, tan sólo nos quedan dos opciones:

-O bien nos esperamos a que el contenido salga en edición digital o física y lo compramos.

-O bien directamente entramos a una página de descargas y nos hacemos con la película con una calidad que dejará mucho que desear.

Desgraciadamente, si una persona no puede ir al cine por los motivos que sean (por que no le gusta ver las películas con tanta compañía, que no tiene tanto dinero como para permitírselo de manera continua, porque no puede dejar a sus hijos con nadie…), No tendrá ninguna oferta real competitiva para suplir esta necesidad. Ahora, con la llegada de algunas plataformas como Netflix o Yomvi, podemos encontrar toda una gran variedad de contenido que está haciendo que esta situación cambie de forma progresiva. Pero el problema sigue siendo el mismo: contenido poco actualizado y, por supuesto, es prácticamente imposible ver una película de estreno, ni tan siquiera aunque el consumidor quiera llegar a pagar por ello.

No se sabe quién terminará ganando la batalla, pero muy probablemente el cine no lo haga.